Ya casi estás. A las 38 semanas la meta está a la vista, y es normal sentir una mezcla de ilusión, impaciencia y nervios. Esto es lo típico ahora mismo, las primeras pistas de que el parto puede estar cerca y los síntomas que deben hacerte tomar el teléfono.
¿Estás a término a las 38 semanas?
Casi —y lo suficiente como para que importe. Los bebés que nacen a partir de las 37 semanas se consideran a término, y las 38 semanas son lo que los médicos llaman «término temprano». Un embarazo sano puede durar de 37 a 42 semanas, por eso conviene ver la fecha probable de parto como una estimación, no como un plazo límite. La mayoría no da a luz exactamente el día que le indicaron.
Si vas contando los días, nuestro seguimiento del embarazo semana a semana te muestra en qué punto del recorrido estás y qué es típico esta semana.
¿Cómo está tu bebé a las 38 semanas?
A estas alturas tu bebé tiene más o menos el tamaño de un puerro y ya ha hecho casi todo su crecimiento; estas últimas semanas son sobre todo para ganar grasa, practicar movimientos de respiración y preparar los pulmones y el cerebro para la vida fuera. Hay menos espacio para estirarse, así que las patadas amplias suelen convertirse en retorcimientos, giros y empujoncitos. Menos espacio es normal; menos movimiento no lo es (más abajo lo vemos).
¿Qué se siente a las 38 semanas de embarazo?
El tercer trimestre acumula muchas cosas a la vez. Sensaciones comunes y normales por ahora:
- Presión pélvica: una sensación de peso hacia abajo, porque el bebé está bajo.
- Contracciones de Braxton Hicks: endurecimientos de práctica que van y vienen y suelen calmarse al cambiar de postura.
- Dificultad para dormir: la barriga grande, las idas al baño y la mente activa conspiran contra el descanso.
- Hinchazón: una leve inflamación en pies, tobillos y manos es común (pero mira los signos de alarma).
- Ganas frecuentes de orinar: el bebé presiona directamente sobre la vejiga.
- El instinto de «anidar»: un arranque repentino de energía para limpiar, ordenar y prepararlo todo.
Nada de esto es agradable, pero por sí solos forman parte normal del final del embarazo.
¿Qué deberías hacer esta semana?
Es la semana de «prepararse». Una lista corta y práctica:
- Termina tu bolso del hospital para tenerlo junto a la puerta y no en un apuro el día del parto.
- Instala la sillita del auto ya y, si puedes, hazla revisar: la necesitarás para llevar al bebé a casa.
- Sigue contando los movimientos para conocer el patrón de tu bebé.
- Descansa cuando puedas. Siestas, los pies en alto, paseos cortos: acumula calma ahora.
Nuestra lista del bolso del hospital hace que preparar el equipaje sea fácil, y el contador de movimientos te ayuda a vigilarlos sin complicaciones.
¿Cuáles son las primeras señales de que el parto se acerca?
El parto casi nunca empieza como en las películas. Las señales más tempranas y suaves de que tu cuerpo se prepara incluyen:
- La pérdida del tapón mucoso o un flujo con sangre: un flujo espeso, a veces rosado o marrón.
- Que el bebé «encaje»: la barriga baja, respirar resulta más fácil, pero aumenta la presión abajo.
- Deposiciones blandas: a veces el cuerpo se «vacía» al acercarse el parto.
- Contracciones más fuertes y regulares: las de verdad se hacen más largas, fuertes y juntas y no se calman al moverte.
Así suelen distinguirse las contracciones de parto real de las de práctica:
| Braxton Hicks (práctica) | Parto real | |
|---|---|---|
| Patrón | Irregular, impredecible | Regular y cada vez más juntas |
| Al moverte | Suelen calmarse al moverte o descansar | Siguen y se hacen más fuertes |
| Con el tiempo | Iguales o desaparecen | Más largas, fuertes y frecuentes |
Cuando las contracciones parezcan las de verdad, nuestro cronómetro de contracciones te ayuda a anotar la duración y los intervalos para compartirlos con tu médico.
¿Cuándo debes llamar a tu médico de inmediato?
Algunos síntomas requieren una llamada el mismo día o acudir enseguida; no esperes a «ver si se pasa». Contacta a tu médico o a la maternidad de inmediato si tienes:
- Movimientos del bebé reducidos o distintos: menos patadas de lo habitual o un cambio claro en el patrón.
- Sangrado vaginal (más que un poco de flujo con tono rosado).
- Pérdida de líquido a chorro o goteo: puede ser que hayas roto aguas.
- Dolor de cabeza intenso, cambios en la visión (puntos, visión borrosa), hinchazón fuerte o dolor en la parte alta del vientre: pueden ser signos de preeclampsia.
- Fiebre o sensación general de malestar.
- Contracciones regulares y dolorosas antes de las 37 semanas: podría ser parto prematuro.
Ante la duda, llama. Los equipos de maternidad siempre prefieren atenderte y tranquilizarte antes que dejarte esperando en casa con la preocupación.
Una nota sobre tu fecha probable de parto
Si llega tu fecha y no pasa nada, intenta no agobiarte: pasarse un poco es común, y tu médico vigilará de cerca a tu bebé y a ti. Cualquier momento dentro de esa ventana de 37 a 42 semanas está dentro de lo normal. Estás en la recta final.
Este artículo es solo información general y no constituye consejo médico. Para cualquier duda sobre tu embarazo, tus síntomas o cuándo acudir, tu profesional de salud es la persona más indicada para responder.